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Tú no has nacido para sentirte fracasado

Escribo esto a raíz de un ataque verbal continuado que parece haber sufrido una compañera, miembro de esta red social por parte de otro miembro.

No tengo datos concretos, pero lo sucedido me basta para manifestar que todo artista, - y por artista entiendo no quien triunfa en el mundo del espectáculo sino todo el que crea en la vida, en lugar de limitarse a observar y juzgar- merece un respeto. Nos guste o no su arte.

El peor de los que se atreve a arriesgar y a crear en alguna avenida de esta vida, me merece más respeto que el mejor de los que juzga, opina y dicta, sin atreverse a mancharse de barro. Porque la creación implica barro y gloria a la vez, y para recibir la segunda hay que tener la humildad de pasar a través del primero.

Quienes ni poseen humildad, ni quieren mancharse con las caídas que sufre todo quien arriesga y aprende, sólo les queda una opción: juzgar y machacar a los que se atreven. Ese es el grado máximo que alcanzan en el juego de la vida.

Pero no toda la vileza se encuentra fuera. La arrogancia, puede ser también nuestro peor pecado como artistas. Y quien no posee la humildad y amor suficiente hacia el arte de crear como para respetar a quien es un hermano menor en el juego, se está condenando a si mismo a una psicosis soberbia y alienante, que acabará por estrangular cualquier chispa de genialidad que pueda albergar su espíritu.

A todos aquellos que alguna vez se han sentido humillados, machacados o heridos por ser artistas o por haberse atrevido a experimentar, a jugar o a crear, va dedicada la reproducción de un escrito que envié el pasado 21 de junio a mi lista de contactos general (cerca de 4000 amantes del guión), inspirado por alguien que se había dado por vencido en nuestra dura profesión.

Donde dice guionista, puedes leer artista, y si tú te has sentido así, en cualquier arte que hayas adoptado, piensa que tienes en mi persona un apoyo moral para que sigas luchando y persiguiendo tus sueños.

Gracias por estar ahí.

Valentín Fernandez-Tubau

REPRODUCCÓN DEL MENSAJE
Tú no has nacido para ser un guionista fracasado
21 de junio de 2008

Escribo esto porque me ha llegado un email de un compañero que,
decepcionado por cómo le van las cosas pese a su talento, quiere
abandonar. Quiere dejar de ser guionista. No porque le apetezca
hacer otra cosa, sino porque se ha rendido.

Eso me ha hecho pensar sobre el hecho de que mantener el sueño de
ser guionista, y en definitiva de ser artista, no es siempre fácil.
Ni para ti, ni para mi... ni para él, ni para ninguno de los que
formamos esta gran familia de locos más o menos geniales.

Pero no importa en qué situación te encuentres, recuerda que tus
sueños pueden ser realidad si se lo permites.

Quizás hayas compartido con alguien la decepción respecto a esos
sueños, o puede que ya te hayas visto obligado a rendirte a un
trabajo que no puedes soportar. Es posible que incluso, olvidando
tu sangre creativa, te hayas dejado absorber por un ambiente de
gente negativa que hace que cada vez se desvanezca un poco más tu
verdadero propósito.

La verdad es que ni tú ni yo hemos nacido para ser uno más perdido
entre el montón. No hemos nacido para ser mediocres. Simplemente
porque pertenecemos a la familia de los artistas. Nos gusta crear.
Y la creatividad y la mediocridad no se llevan demasiado bien.

Tú y yo, cada día que no creamos, morimos un poco más. Por eso no
debemos abandonar.

Pese a que te hayan repetido mil y una vez lo contrario, no hemos
nacido para dejarnos esclavizar por aquello que aborrecemos. Ni
para bajar la cabeza ante quien quiere hacernos creer que no servimos
para lo que servimos.

Los artistas, los que gozamos creando, hemos nacido para la Grandeza.
Porque no hay mayor Grandeza que Crear.

Y la grandeza de crear no tiene por qué conllevar sufrimiento, a
pesar de que muchos intenten que eso sea así. Tú, como yo, has
nacido para lograr aquello que quieres lograr. No has nacido para
luchar innecesariamente, toda la vida, como un felino herido.

Pero ¿dónde residen las soluciones?

Es posible que te gustara oírme decir que yendo a cursos y seminarios
podrías conseguir que la realidad cambiara, que con ello podrías
alcanzar la excelencia en la técnica de escribir guiones o de
cualquier arte que practiques, y que eso te llevaría a lograr lo
que persigues. Pero si te dijera esas palabras, te estaría engañando.
Los cursos y seminarios sirven para lo que sirven. Pero ninguno de
ellos es suficiente para lograr eso. Para lograrlo, debes ponerte en
ACCIÓN.

En acción hacia donde quieres ir. Olvidando tus frustraciones del
pasado. Ignorando el viento que sopla en tu contra. Persiguiendo tus
intenciones. Rompiendo con la comodidad y estírandote. ¡Creciendo!

Hoy mismo puedes hacer muchas cosas. Por ejemplo: renuncia a
lamentarte. Reduce el tiempo que malgastas con gente negativa.
Crea buena onda a tu alrededor. Tienes mucho que ofrecer, que
compartir y que conseguir. TÚ lo sabes. Así que no malgastes la vida.

Libérate de los días en que buscabas la perfección y anímate a
caminar por la ruta que deseas, aunque no haya red. No necesitas
la perfección, sólo marchar hacia delante.

Y si tienes que trabajar temporalmente en algo, para ganarte el pan
con que comer hoy, no olvides tu sueño y sigue trabajando en él.

Los mejores días de tu vida como guionista, como artista y como
persona están todavía por llegar, y están esperando a que los
alcances.

Así que... distánciate de la mediocridad, persigue activamente tus
sueños, mantenlos y permanece concentrado en ellos. ¡Todos los días!

Sólo así alcanzarás aquello que persigues. Y cuando te lleguen esos
buenos tiempos, acuérdate de regalar tus palabras de ánimo a otros
que las necesiten.

Feliz escritura,
Valentín Fernández-Tubau
www.dialogoscine.com

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9 Comentarios (tienes que entrar a cinemavip para poder ver y dejar tu comentario)

  1. Elisabeth VoglerElisabeth Vogler: "Y quien no posee la humildad y amor suficiente hacia el arte de crear como para respetar a quien es un hermano menor en el juego, se está condenando a si mismo a una psicosis soberbia y alienante, que acabará por estrangular cualquier chispa de genialidad que pueda albergar su espíritu." Qué bonitas palabras y qué intención tan buena llevan, incluso en el caso de estar ante un trabajo menor hay que saber respetar al artista que está esforzandose por transmitir y por aprender. Yo creo que el día que uno deja de aprender se hace viejo por dentro. Tus palabras son propias de un espíritu grande.

  2. baskervillebaskerville: Gracias Valentín, por compartir con nosotros esta inyección de ánimo, este abrazo de comprensión hecho palabras, es muy gratificante encontrar afinidad en la visión del mundo creativo en este refugio de reflexión. Aparte creo y espero que cumpla su función de repudiar las desesperanzas de la compañera Pilar y los posibles daños con los que haya podido cargar y carga debido a la mala disposición de un nuevo coprófago de turno. Y es que en este mundo, que no mundillo como alguno se empeña en decir, es difícil no verse intoxicado por esta nueva ola de defensores de la basura y de, peores aún, detractores de la cultura. Pero vivimos malos tiempos para la lírica y para el alma, la contaminación diaria a la que se ven expuestas nuestras cabezas es brutal, tertulianos salidos de reality shows cuyo sueldo es proporcional a la capacidad de humillar al prójimo, debates en el que el tema principal queda eclipsado por el comportamiento maldiciente de los invitados, entrevistas que recuerdan a un pelotón de ejecución frente al entrevistado, trapos sucios de cualquier fulano tirados por todos los rincones de todas las cadenas televisivas, y así pasa y así nos va. Afortunadamente nos tenemos los unos a los otros en lugares como este reducto, donde prima la honestidad y las ganas por compartir y aprender los unos de los otros desde la base más fundamental y necesaria que se necesita para que una sociedad funcione correctamente: la humildad. La humildad es una virtud en vías de extinción, tal vez más o tal vez menos en este país en el que amanezco cada día y raro es que nadie haya posado su mirada unos cuantos metros por encima de mi hombro o del de algún allegado. Ya lo dijo García Márquez y creo que es conveniente recordarlo o dárselo a conocer a algún disidente de la educación y las formas: “He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.” Fuera de generalidades, quiero recalcar que el ataque que ha sufrido nuestra compañera va más allá de la crítica hacia su profesionalidad o su persona, para lo que la indiferencia resulta el mejor arma, pero en este caso se ha recurrido a la falacia y al embuste, no se ha atacado una integridad subjetiva, sino que se ha transfigurado la objetiva realidad, diría con argucias, pero el método ha sido tan rastrero que ni siquiera merece ser amparado por tan hermosa palabra. Creo que cobijarse bajo el lema de la libertad de expresión, suena a ecos algo estridentes que a alguno nos sonarán ya de algo, por tanto invito a que este tipo de incidentes no tengan cabida en un lugar creado para la comunión del ánimo y el conocimiento. Y doy desde estas líneas, apoyando el texto de Valentín, un fuerte abrazo a nuestra compañera, quien la conozca sabrá de su humildad y su simpatía, y por qué quedarme con las ganas un sonoro corte de mangas en señal de despedida a la tediosa impudicia, con todo el peso de mi corazón (en este caso hablo del dedo).

  3. tongataputongatapu: Totalmente de acuerdo contigo Kinoscop...

  4. kinoscopkinoscop: Creo que hay una diferencia entre criticar una obra y criticar una persona. A mí me gustan mucho leer críticas de cine y me parece una buena fuente de aprendizaje. Y cuanto más irónico el crítico, mejor. A veces creo que lo de la crítica de cine es un Arte. He leído algunos textos que parecen de veras una obra de arte. La función del crítico es abrirnos los ojos y, aunque no estemos de acuerdo, hacernos pensar. Yo creo que los Cineastas deberían separar la persona del Crítico y ver lo de la crítica como un "juego". No creo que lo del crítico-cineasta-frustrado sea justo todas las veces. Otra cosa, claro, es el ataque personal. En el "mundillo" hay gente de todo tipo, con diferentes experiencias, y lo que es más importante, con diferentes oportunidades. Dificil decir quién es un "artista de verdad" y quién no. Por otra parte, ¿quién es quién para decidirlo? De cualquier manera, supongo que si llega una crítica muy fuerte de un desconocido, un ataque gratuito, uno debe de armarse de racionalidad y ver las cosas con perspectiva. No siempre es fácil, porque la "carrera" artística está sembrada tanto de pequeños éxitos como de pequeños fracasos y uno puede estar vulnerable cuando sufre un revés. Aún así, como en "la vida misma", uno debe de ser capaz de asumir sus errores y pasar "a otra cosa, mariposa". No se puede ser un artista si no quieres fracasar, es imposible. En mi opinión, ser conciente de ello te ayuda a ver algunas críticas desde la serenidad.

  5. PDLVPDLV: He ido a buscar el correo que nos envió en junio y he descubierto divertido que le había puesto un marcador de "importante". Recibir insultos de los demás es algo que yo creo que casi todos los que andamos por este mundillo hemos hecho (y quiero diferenciar insultos de críticas malas, algo muy distinto), y los que más duelen son los de los seres más allegados que no nos comprenden ni apoyan. De todas formas la experiencia me ha dicho que poco a poco (pero poco a poco) cada uno va ocupando su lugar.